Szlak Orlich Gniazd

Trío Viajero > Szlak Orlich Gniazd (Polonia - Europa) > Castillo Ogrodzieniec

Los amantes de la Edad Media pueden encontrar una ruta maravillosa llena de castillos y fortalezas en Polonia, la llamada “Ruta de los nidos de águila“, o en su nombre original: Szlak Orlich Gniazd. También es interesante para los enamorados de la naturaleza, o para quienes quieran salir con el coche (o en bicicleta) por carreteras espectaculares; de hecho, cualquier viajero disfrutará en esta ruta medieval (siglo XIV). Además, cualquier motivo es bueno para visitar la siempre sorprendente Polonia.

Esta ruta va desde Czestochowa hasta Cracovia, pasando por pueblecitos polacos con mucho encanto, y recorriendo algunos bosques y Parque Naturales (como el de Ojców). El recorrido total es de menos de 150 km, pero recomendamos dividir la ruta en varias etapas y dormir en la zona, para poder visitar varios de los casi 30 castillos ubicados en las cimas de colinas de roca caliza (de ahí su nombre: nidos de águila). Su estilo es gótico y están construidos con la misma piedra caliza sobre la que se elevan, por lo que su color principal es el blanco.

Trío Viajero > Szlak Orlich Gniazd (Polonia - Europa) > Castillo Ojców

Algunos están en ruinas y su visita es de acceso libre, como los de Olsztyn, Rabsztyn o Mirów; otros están reformados y se pueden visitar con guía, como los de Bobolice (precioso), Pieskowa Skała u Ojców; y otros a medio restaurar y con acceso de pago, como Ogrodzieniec, escenario de películas y leyendas, como la de su Perro Negro, criatura fantasmal que acecha por la noche. Fueron ordenados por el rey Casimiro III de Polonia con el propósito de proteger a Cracovia de tropas invasoras.

Trío Viajero > Szlak Orlich Gniazd (Polonia - Europa) > Castillo Olsztyn
Trío Viajero > Szlak Orlich Gniazd (Polonia - Europa) > Castillo Bobolice

Olsztyn

Rabsztyn

Mirów

Bobolice

Pieskowa Skała

Ojców

Ogrodzieniec

Fábrica Schindler

Polonia_Cracovia_Schindler_puertaLa fábrica de Oskar Schindler se llamaba Deutsche Emaillewaren-Fabrik durante la Segunda Guerra Mundial y en su origen se dedicaba al menaje, pero a lo largo de la guerra fue cambiando su producción hasta dedicarse al armamento; eso sí, defectuoso por orden de su patrón.

Schindler fue un personaje muy relevante en la Polonia de aquellos días, y su vida se ve reflejada en la gran película “La Lista de Schindler” de Steven Spielberg.

Polonia_Cracovia_Schindler_muralActualmente la fábrica es un museo (Muzeum Schindlera) que aún mantiene su estructura original y el despacho del propio Schindler, pero que ha adaptado su interior a un recorrido por la historia de Cracovia antes, durante y después de la ocupación nazi. Con material original y reproducciones de aquella época nos sumerge en esa etapa tan oscura de la Historia de la Humanidad.

Está ubicada a las afueras de Cracovia, al otro lado del río Vístula y cerca del barrio judío de Kazimierz, y se puede llegar en tranvía o taxi desde el centro, o incluso andando en un paseo de 30 minutos. El precio de la entrada son unos 5€ y el horario es bastante amplio salvo los lunes (solo por la mañana), y cambia dependiendo de la época del año.

Polonia_Cracovia_Schindler_despacho

U Babci Maliny

Polonia_Cracovia_UBabciMaliny_ComedorEste restaurante, en Cracovia (Polonia), y recomendado por polacos, tiene la esencia y tradición de su cocina de antaño. Todo en su interior es sorprendente, desde la decoración al ambiente, pasando por su gastronomía. Puede parecer recargado en cuanto a ornamentos (muñecas o camas), pero forma parte de su encanto.

Polonia_Cracovia_UBabciMaliny_ZurekRespecto a los platos, propios de la comida casera polaca, podemos destacar la sopa zurek (se puede pedir dentro de un pan), los pierogi (típicos en toda Polonia), bigos (col estofada tipo chucrut) o golonka (codillo de cerdo asado); y todo en general, porque son platos ricos y contundentes. Respecto a bebida, lo habitual es acompañar la comida con cerveza en jarra grande, y terminar con un trago de Nalewka. Además el precio es muy ajustado e incluso barato para la calidad/cantidad de la comida. La clientela es local y turística.

Hay dos restaurantes U Babci Maliny en Cracovia, uno dentro de la academia, donde las mesas se pueden compartir y si la gente está animada se genera buen ambiente, en la calle Sławkowska 17, más indicado para estudiantes y grupos grandes. Y otro en la calle Szpitalna 38, más recogido, tranquilo y romántico, para ir con la pareja o en familia.

Polonia_Cracovia_UBabciMaliny_Entrada

Restaurante Zapiecek

Polonia_Varsovia_Zapiecec_pierogi

Uno de los platos más tradicionales de la cocina polaca son los pierogi, una especie de empanadillas rellenas. Y como no podía ser de otra manera, también tenemos un sitio favorito dónde comerlos.

La cadena Zapiecek tiene ocho locales a lo largo de toda Varsovia, aunque nuestro preferido es el restaurante situado en la calle Aleje Jerozolimskie 28, a tan sólo diez minutos caminando de la estación central de trenes; por lo que aún estando de paso en la ciudad, da tiempo a acercarse para una comida rápida.

Polonia_Varsovia_Zapiecec_comida

Parada para repostar en Varsovia de camino a Minsk

El restaurante está decorado de manera tradicional e incluso las camareras visten trajes populares con faldas y refajos. Y aunque el menú contiene otros platos típicos, la especialidad son los pierogi, tanto fritos como cocidos.

Además ofrecen diferentes rellenos para el interior de la masa, desde los tradicionales de col, patata o carne, pasando por el queso y las setas, hasta el salmón o las espinacas. Y lo mejor de todo es que los puedes combinar al pedirlos disfrutando así de las diferentes opciones en un sólo plato.

Zapiekanka

zapiekanka

Cuando de comida se trata, en el Trío Viajero nos gusta probar todo tipo de platillos y delicias culinarias propias de cada país y ciudad que visitamos. Hablar de comida típica implica también la comida rápida y Polonia nos ofrece un gran ejemplo de un suculento y sencillo tipo de comida callejera.

zapiekanka_polonia

La zapiekanka es un tipo de sándwich abierto, elaborado con una media baguette a la que se le agregan champiñones salteados y queso gratinado,  el cual es horneado hasta que el pan quede crujiente y el queso derretido. Se le agrega ketchup al final, para darle más sabor.

El origen de la zapiekanka se remonta a la década de 1970 en lo años de la Unión Soviética, sin embargo, tuvo gran auge años más tarde durante un periodo de austeridad del país. Su nombre es derivado del verbo polaco zapiekać que significa “hornear”.

En la actualidad, se le pueden agregar diferentes ingredientes a la receta básica, como jamón, tocino, piña, la famosa salchicha kiełbasa, cebolla, diferentes tipos de quesos, así como diferentes tipos de salsa en lugar de ketchup o combinado

zapiekanka_50cm

A lo largo de toda Polonia se pueden encontrar puestos o locales de zapiekanka, los precios varían de 4 a 12 zł, dependiendo la zona, los ingredientes y el tamaño (de hasta de 50 cm de largo). Por lo que por un precio muy accesible se puede disfrutar de un delicioso y rápido platillo para matar el hambre.

Pin It on Pinterest